FUNDACIONES DE INTERÉS PRIVADO


Panamá crea las Fundaciones de Interés Privado ("FIP") en 1995, tomando algunas características de nuestras sociedades anónimas, armonizándolas con elementos de los “trusts” europeos y anglosajones.

Las FIP son modernas, flexibles y a su vez su creación y mantenimiento son de bajo costo, lo que le aporta grandes virtudes frente a sus primos del viejo continente. Esto las hace más atractivas para los que buscan proteger su patrimonio de una manera organizada.

Las FIP tienen numerosas ventajas, tales como:

  • Proporcionan una estructura fiduciaria para transferencias ordenadas y la disposición de los activos a los beneficiarios luego del fallecimiento del Fundador, básicamente reemplazando un testamento, obviando un juicio de sucesión;
  • Las leyes de herencia aplicables en el domicilio del Fundador o de los Beneficiarios no tienen efecto sobre los activos de la Fundación, ni tampoco estas leyes afectan la validez o ejecución de los objetivos de la Fundación.
  • Pueden de manera esporádica realizar actividades comerciales, ejercer derechos relativos a sus valores habidos, poseer propiedades y tener obligaciones.
  • Los activos de la Fundación se tornan legalmente independientes y no forman parte del patrimonio del Fundador. Dichos activos no pueden ser embargados y no pueden ser sujetos a ninguna acción o medida preventiva, salvo ciertos casos.
  • La transferencia de bienes inmuebles, títulos, certificado de depósito, activos, fondos, valores o acciones llevadas a cabo por razón del cumplimiento de los objetivos de la fundación o terminación de la misma, en favor de familiares dentro del primer grado de consanguinidad o el cónyuge del fundador también puede disfrutar de exención de todos los impuestos.

Con todas estas ventajas y la seguridad jurídica que las rige, están entre los mejores instrumentos para la administración de activos.

 

 

Contacto

María de Lourdes Marengo - mmarengo@pmalawyers.com